Un día más de esos, en los que pisas un poco el freno, paras, respiras, y piensas, ¡vaya suerte la mía!
La mayoría de nosotros estamos todo el día quejándonos de todo lo que nos rodea, yo siempre defendí que quejarse era un placer que nadie podría quitarme. Y te quejas una y otra vez, hasta que empiezas a ver el lado bueno de algunas de las cosas que te rodean.
Pero hoy tan solo es un día más, de esos que pasan sin que te des cuenta.
Hasta que alguien te hace ver la suerte que tienes en la vida, la suerte que has tenido hasta el momento, por tener todo lo que te rodea, y poder elegir si verlo bien o mal, evitarlo, detestarlo, o simplemente amarlo.
Pues eso, hoy es tan solo un día más, vaya suerte de día, vaya suerte la mía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario