miércoles, 8 de mayo de 2013

15 marzo 2013

Como dicen, 18 primaveras.
Dieciocho mundos conocidos y miles por conocer. Esperanzas y sueños por cumplir.

No seré de las que cree que aquí comienza mi libertad, no es así.
Mi libertad está ahí junto a vosotros, donde no me da miedo a fallar, aunque no me lo permita. Donde puedo ser yo, libre, sin vergüenzas ni ataduras, sin apariencias, sin mentiras..

Principalmente quiero agradecer que hayáis soportado tanto buenos como malos momentos, y que a pesar de ello sigáis ahí. Esperando a que me caiga para ayudarme.

Este día no es más que otro, quizás creáis que mío, pero tampoco es así.
Este día es vuestro, o al menos os lo dedico, a vosotros, quienes me dejáis ser libre, quienes me cuidáis y arriesgáis por mi. Quienes me habéis llenado de experiencias.

Gracias a vosotros he llegado a esta nueva primavera, esta otra.
Desde mi infancia tuve la suerte de ir aprendiendo, sin vendajes. Supe ver y caer en los errores que me han hecho llegar a hoy, llegar a quien soy.

Me gustaría ser capaz de agradecer por individual a cada uno de los que habéis colaborado en este camino, pero no puedo. Quizás la persona que me ha acompañado simples minutos me ha hecho ver o aprender. Prefiero que salga de mi, prefiero demostrar a decir.


Quiero que sepáis que sin vosotros estas "dieciocho primaveras" no tienen sentido.

No te preocupes,ocúpate.

Ve marcando cada paso, cada huella pero cuida que aunque cada uno cuente no determine tu historia. Un simple detalle no puede condicionarte.
Tu vida, tu paso por el mundo, es tan solo un cúmulo de acontecimientos que te atribuyes, a ti y la interpretación que de ellos hiciste en cada momento.
No te agobies, suelen decir, no te preocupes, aunque siempre podrás hacerlo. Todos y cuando digo todos me refiero a TODOS, podemos hacer y cumplir ese sueño. No hace falta que te limites. Si tienes un fin, alcánzalo, si tienes un miedo, supéralo. Será duro, y no fácil. Pero aprende a no rendirte, aprende a luchar por ti, por tus metas...
Tendrás tiempo de sobra para llegar, tiempo de sobra para darte cuenta de cuales son las cosas por las que no merecía la pena sufrir. Pero te animo a equivocarte, te animo a sufrir, y así formarte para que como a día de hoy, llegues a ser la persona de la que has de estar orgulloso. Tú, quien nunca te abandonará, tu compañero fiel. Bienvenido al mundo de los idiotas.