lunes, 20 de abril de 2015

A veces los años pasan como pasan con el vino, te hacen ser fuertes, o mejores, depende de cómo elijas verlo.
A veces ayudan a poner las cosas en su sitio, a unir personas, a separarlas. A veces solo les da un poco de tiempo para que todo vaya bien.
Pero los años se van, cada vez parecen pasar más rápido, y muchos de los golpes que te da la vida aprendes a superarlos, otros no. Otras veces no es la vida la que te da los golpes, y aprendes a perdonarlos, otros no. Y eso es lo que nos hace ser como somos, y sobre todo ser quienes somos.
La vida pasa, y con ella los años. Pero de la vida aprende quien quiere, o quien puede. Aprende quien es capaz de aprender, quien dedica su tiempo a hacerlo. Caes y no son los años los que te levantan, sino tú.

lunes, 6 de abril de 2015

Hoy es un día más. Otro 6 de abril. Otro día más de esos, que no dicen nada. Porque sí, hoy es otro día más. Tan solo un día más.
Un día más de esos, en los que pisas un poco el freno, paras, respiras, y piensas, ¡vaya suerte la mía! 
La mayoría de nosotros estamos todo el día quejándonos de todo lo que nos rodea, yo siempre defendí que quejarse era un placer que nadie podría quitarme. Y te quejas una y otra vez, hasta que empiezas a ver el lado bueno de algunas de las cosas que te rodean. 
Pero hoy tan solo es un día más, de esos que pasan sin que te des cuenta. 
Hasta que alguien te hace ver la suerte que tienes en la vida, la suerte que has tenido hasta el momento, por tener todo lo que te rodea, y poder elegir si verlo bien o mal, evitarlo, detestarlo, o simplemente amarlo.
Pues eso, hoy es tan solo un día más, vaya suerte de día, vaya suerte la mía.