No me gustan los cumpleaños. Lo nuestro son los miércoles, el café en buena compañía, dormir siestas e invertir largas horas en no hacer nada. Somos de huir para encontrarnos. Somos blanco y negro, bien y mal, casualidades. Antes que yo era tan invierno y tú eras tan verano que sin querer calló en otoño, y ahora estoy haciéndome cálida por verte. Y aquí estamos, tan lejos y tan cerca, tan tú, tan yo, tan nosotras, tan la una sin la otra, tan yo llena de ti.
Pero lo realmente importante de la vida es saber vivirla, sin conocer el cómo y el cuándo, sin presión hay que vivir la vida. Aunque parezca complicado.