martes, 21 de febrero de 2017

Hoy, de nuevo, tú.

Cansada de andar, paró, justo al borde de la orilla, cubierta por su sábana blanca, huella del mar.
Se descalzó y se aventuró a adentrarse. 
Primero un pie y luego el otro, llenos de heridas de tanto caminar. 
Miró hacia abajo, observando como el agua borraba la nitidez de las marcas en su piel. Y sonrió.

- Tan cerca y a la vez tan lejos - pensó. 

Avanzó de nuevo. 
Otra pisada más. 
"Suaves huellas dejas en la arena". 
De nuevo ese recuerdo. 
Empezó a correr. 
Mar adentro. 
Y en él se perdió. 
Sabiendo que ya era parte de su ser, comenzando por los pies y hasta su pico más alto.
Bienvenida a casa.