Te vuelves una persona sucia, llena de palabras injustas que obligas a tus labios a decir, de acciones que obligas a tu cuerpo a hacer. Sin pensar si quieres o no. Sin ni siquiera saber si es cierto.
Te has vuelto una persona sucia, por elección propia, por no saber cuidar, por no saber respetar, por haber dejado de ser quien eras.
Mas incluso a día de hoy te digo: De tus palabras te despojo y con tus labios me quedo. Por que tengo ganas de besarlos y de pensar que hoy sigues siendo quien ayer eras para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario