No me gustan las dudas, las mentiras, ni las bromas a escondidas, ni siquiera las sopresas, o cadenas que atan presa cuando toca decidir.
Solo pretendo ser libre y diferente, que te guste conocerme, y si la vida lo propone, te decidas por tenerme.
Que la alarma nunca suene sin haberte decidido, yo no vengo a hacerte daño, aunque si aún no has elegido, hoy me toca ser mía, así que te propongo un trato: quédate con mi alegría y vete por donde has llegado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario