Cuando me pedías que eligiese un color, míraba solamente a los que podían combinar contigo. Podría haber elegido miles de la gama, pero necesitaba uno que fuera como tú, uno que me gustara tanto como me gustabas tú.
Y entonces, de ese color hice mi favorito.
Pero que combinaras no aseguraba que fueras como él, mi favorito. Sino que fuera combinable con otros miles de la gama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario